CICLOS
Hay veces que los ciclos llegan a su fin
y duele más de lo que se esperaba,
porque un día se deseó salir de ellos
con todas las fuerzas.
Pero hay tantas maneras de irse
y tan pocas de volver
que a veces la tristeza agridulce
no nace de la posibilidad de haberse precipitado,
sino de que algunas buenas razones para quedarse
empiezan a aparecer justo cuando,
por fin,
se cruza la puerta hacia otro camino.

No hay comentarios:
Publicar un comentario